Un estudio muestra que el progreso de las enfermedades cardíacas se está deteniendo. Es probable que sea culpa de la obesidad

El progreso en la disminución de la cantidad de muertes relacionadas con enfermedades del corazón ha bajado en estos últimos años, lo que agranda las preocupaciones de que la epidemia de obesidad en los Estados Unidos está acabando las mejoras en la salud del corazón.

Un informe de investigación publicado el martes en el Journal of the American Medical Association ratifica que, a pesar de que las tasas de muerte por enfermedades del corazón, derrames cerebrales, diabetes y trastornos relacionados han rebajado durante decenas de años, las tasas se han ralentizado o paralizado últimamente.

“En el mejor de los casos, el adelanto se ha detenido y, en el peor, las tasas de enfermedades del corazón están incrementando”, dijo Steven Nissen, director académico del Heart and Vascular Institute en la clínica Cleveland. “Y la razón, casi todos están de acuerdo, es la epidemia de obesidad y todas sus efectos posteriores”.

Más de 90 millones de adultos y alrededor de 14 millones de niños y jóvenes en los Estados Unidos tienen problemas de obesidad, una cantidad que ha crecido durante décadas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La obesidad, que afecta desmedidamente a las personas de color e hispanas, puede ocasionar diabetes, enfermedades cardíacas y derrames cerebrales, siendo la diabetes la principal fuente de muerte en los Estados Unidos.

Los investigadores observaron los registros de defunciones de 1999 a 2017 de los CDC y hallaron un cambio medible en los últimos 10 años. La disminución en las tasas de mortandad por enfermedades cardiovasculares se ha estancado, la minoración en las tasas de mortalidad por accidente cerebrovascular y diabetes se ha detenido, y ha ocurrido un aumento en la mortalidad por problemas afines de la hipertensión, como la enfermedad renal.

La creadora principal, Sadiya Khan, educadora asistente de epidemiología y cardiología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, expresó que la investigación del mismo modo mostró que las diferencias entre los estadounidenses de color y blancos han permanecido, con los estadounidenses de color con un mayor peligro de muerte por estos padecimientos. Los CDC publicaron datos en 2018 que muestran que la tasa de mortalidad por enfermedad del corazón ha rebajado cerca de un 2.4% anual entre las personas blancas y un 2.2% anual entre las personas de color durante las últimas 5 décadas.

Khan expresó que los investigadores se asombraron al darse cuenta  que “no estamos notando un avance continuo” a pesar de una disminución alta en el consumo de cigarrillo, una causa frecuente de enfermedad cardiaca, y los adelantos continuos en la medicina, incluidos los diagnósticos, nuevos remedios para combatir el colesterol alto, la presión alta y diabetes.

El cardiólogo Salim Virani, director del Consejo para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares del Colegio Estadounidense de Cardiología, indicó: “No todo es malo: las tasas de mortalidad han disminuido”. Pero dijo que es transcendental continuar insistiendo para conseguir avances médicos, de manera uniforme, en todas las comunidades para reducir mucho más las tasas de mortalidad.

“A medida que esas tasas de disminución se están estancando, requerimos continuar evolucionando nuestra ideología, así como nuestras terapias, para asegurarnos de lograr esas tasas de estancamiento en disminución”, dijo Virani. “Fundamentalmente es una propuesta que se plantea, y necesitamos hallar respuestas tanto en términos de lo que lo impulsa como de lo que se puede hacer para abordarlo”.

Los especialistas en salud concuerdan en que un componente importante es la intervención temprana en los colegios, incitando el ejercicio y los hábitos alimenticios saludables entre los chicos, y desalentando conductas riesgosas como fumar que pueden arrastrar a problemas serios más adelante. Nissen, con la Clínica Cleveland, indicó que especialmente con la obesidad, “tenemos que combatir este problema antes de que llegue al punto en que las personas sean verdaderamente obesas y estén en dificultades”. Ya que una vez que las personas han desarrollado obesidad severa, revertir eso es muy complicado”.

Eduardo Sánchez, director médico de prevención de la Asociación Estadounidense del Corazón y jefe del Centro de Medición y Evaluación de la Salud, indicó en un informe sobre el nuevo estudio: “Si bien nos anima el impacto colectivo de los esfuerzos para disminuir la mortalidad cardiometabólica, no podemos y no será complaciente con las reducciones de la actualidad y el estancamiento en las tasas a las que la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (CVD) está disminuyendo”. Pidió un enfoque continuo en la disminución del consumo de tabaco, el incremento de la actividad física y las dietas sanas, y el manejo de dificultades de salud como la presión alta, diabetes, colesterol alto y obesidad, además de remover las disparidades en las tasas de mortalidad entre todas las comunidades.

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